El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, destacó hoy la cooperación de China, aunque dijo que le molestan las cláusulas propuestas por un banco de ese país asiático para la construcción de la mayor planta hidroeléctrica de Ecuador.
"Hay mucha cooperación china" en Ecuador, insistió el jefe del Estado tras destacar el interés de Pekín de apoyar la inversión de unos 2.000 millones de dólares para la construcción de la planta hidroeléctrica Coca-Codo-Sinclaire, cuyas condiciones aún se negocian.
Sin embargo, el mandatario dijo que no aceptará algunas cláusulas planteadas por el Eximbank por el crédito, pues las considera lesivas para los intereses ecuatorianos y porque aparecen como más drásticas de las que suele imponer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En ocasiones, dijo Correa, parece que "negociar con China es peor que negociar con el Fondo Monetario. Nos estaban pidiendo una garantía increíble", aunque no la reveló.
"Nosotros no vamos a someter la soberanía del país ni al Fondo Monetario, ni a Estados Unidos, ni a nuestra querida hermana República de Venezuela, ni a nuestros queridos amigos chinos. Nada, nosotros vamos a ser soberanos, vamos a cooperar con todos los países, pero en condiciones de igualdad", remarcó el gobernante.
Insistió en que, "lo que nos estaba proponiendo el Eximbank chino eran cláusulas realmente atentatorias a la soberanía del país", por lo que las negociaciones del crédito continúan.
Remarcó que, pese a esas dificultades, China mantiene una actitud de apertura hacia Ecuador y destacó la cooperación del gigante asiático hacia su país.
Mencionó algunas donaciones concedidas por la cooperación china y dijo que ese país apoyará la financiación para la adquisición de cuatro aviones turbohélices para las Fuerzas Armadas de su país, entre otros proyectos.