La Superintendencia de Telecomunicaciones de Costa Rica (Sutel) inició hoy el proceso para otorgar la primera concesión de frecuencias de telefonía celular en el y romper así el monopolio estatal.
Más de 200 empresas interesadas en participar en el concurso público para las concesiones de este servicio y competir con el estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), único operador actual, asistieron a la audiencia previa convocada en San José.
El presidente de la Sutel, George Miley, explicó en la audiencia que la concesión a nuevos operadores se otorgará en septiembre si se sigue el cronograma previsto.
El ente regulador sacará a concurso público varias bandas del espectro radioeléctrico diferentes a las que utiliza el ICE y que funcionan tanto con la tecnología GSM como con la de tercera generación.
Estas frecuencias, de acuerdo con Miley, permitirán que operen tres empresas en los servicios de telefonía celular.
Hasta ahora, las empresas que han manifestado interés en este proceso son Telefónica (España), Cable & Wireless (Reino Unido), Tigo Millicom (Suecia), Digicel (Estados Unidos) y América Móvil (México).
La Sutel señaló que otorgará la concesión del espectro para telefonía móvil mediante una licitación pública, bajo la modalidad de subasta híbrida, es decir, que aunque valorará las características de los oferentes, también realizará una subasta de las frecuencias.
El proceso tendrá una primera fase en la que las autoridades costarricenses evaluarán los "criterios de elegibilidad" de los candidatos, para determinar quiénes pueden participar en la subasta.
En la segunda fase, llamada de "oferta económica" y que comenzará en abril, la propuesta ganadora será la que ofrezca el precio más alto por la frecuencia.
Cada concesión, detalló Miley, se entregará por un período inicial de 15 años, con una posibilidad de prórroga de hasta 10 años.
Costa Rica está abriendo el monopolio estatal de telecomunicaciones tras más de 40 años como parte de los compromisos adquiridos en el marco del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que entró en vigor hace un año.