Los periodistas se cruzaron de brazos y los políticos exigieron respuestas ayer, en una andanada de protestas contra Estados Unidos por las muertes de tres corresponsales extranjeros en Bagdad.
Desde Egipto hasta la Ciudad de México, los medios de comunicación mostraron su furia después que ataques estadounidenses causaron la muerte a un periodista de la agencia Reuters, a un camarógrafo español de la cadena Telecinco y a un reportero del canal árabe de televisión Al Yazira en Bagdad el martes.
En España, los periodistas apilaron sus cámaras, grabadoras y cuadernos de notas en el frente de un salón donde el presidente del gobierno José María Aznar se reunió con miembros de su partido.
Los reporteros en Madrid también salieron de la conferencia de prensa y dejaron plantado al secretario de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw.
En otra protesta, los gritos de “asesinos” resonaron en las afueras de la embajada estadounidense en Madrid.
Más temprano en París, Straw dijo que aún estaba buscando una explicación de las muertes en Bagdad.
Los militares estadounidenses dijeron que estaban respondiendo a ataques de un francotirador cuando un tanque de esa fuerza disparó a un hotel de Bagdad repleto de periodistas, causando la muerte del camarógrafo de Reuters Taras Protsyuk y su colega de la televisión Telecinco, José Couso. Pero los reporteros en la escena dijeron que no oyeron los disparos.