Crecimiento**Anuncia el ministro Vásquez que el país sólo crecerá entre un 3 y un 3.5 %, con lo que rebaja a la mitad la expectativa para este año. Mientras que el Ministro de la Presidencia asevera que hay unos cincuenta mil funcionarios de más en el aparato estatal y pone a temblar a todos los servidores públicos y a sus acreedores. El anunciado ajuste fiscal y las medidas prudentes, pero impopulares, que habrá que tomar antes de fin de año, se combinan en un poderoso purgante económico.
Ajuste**Estas medidas de ajuste son evidentemente necesarias, y bien administradas pueden sentar las bases de un desarrollo sostenible. Mal administradas pueden llevarnos a convulsiones sociales con efectos depresivos y empobrecedores. Si los recortes de personal no son para contratar a copartidarios, si la austeridad fiscal es general y no selectiva y si la lucha contra la corrupción es firme y sincera, todos aportaremos nuestra cuota para limpiar el terreno donde sembraremos el desarrollo.
Emporio**El presidente Torrijos plantea a importantes inversionistas de Wall Street que visualiza nuestro futuro como un gran centro de distribución de personas, bienes y servicios para el continente. Parece ser nuestro destino manifiesto jugar este importante papel. Pero las inversiones que se quieren atraer, y también las que se quieren conservar, necesitan nuestro compromiso como Nación de poner la casa en orden, brindar seguridad personal y jurídica y sobre todo combatir la corrupción ejemplarmente.