Las autoridades chilenas informaron hoy que cuatro comuneros mapuches permanecen hospitalizados tras concluir una huelga de hambre que un grupo de presos inició el pasado 12 de julio y a la que después se fueron sumando reclusos indígenas de otras cárceles del sur del país.
La directora del Servicio de Salud Araucanía Sur, María Angélica Barría, precisó este sábado que cuatro indígenas permanecen internados en dicho centro.
"En estos momentos están con alimentación completa, con volúmenes reducidos y están quedando cuatro comuneros que aún tienen algún tipo de manifestación, síntomas que pueden significar que aún no pueden recibir alimentación normal", señaló Barría en declaraciones que difunde la página electrónica de Radio Cooperativa.
Además, Barría declaró que los afectados están siendo tratados a través de medicina mapuche, con el apoyo del hospital intercultural.
De un total de 38 comuneros que mantenían una huelga de hambre desde el pasado 12 de julio, 28 de ellos decidieron deponer la actitud de fuerza, el 1 de octubre, tras llegar a un acuerdo con el gobierno.
Los otros diez desistieron de su postura una semana después, tras intensas negociaciones entre los representantes de los indígenas y el Ejecutivo.
Los comuneros, que se consideran presos políticos, exigían que no se les aplicara la ley antiterrorista, no ser sometidos a un doble juicio en tribunales civiles y militares y que no se utilicen en sus juicios testigos sin rostro.
Ese mismo día el Ejecutivo aseguró que finalizaría el proceso de recalificar las querellas contra presos mapuches quitando de las mismas la invocación de la ley antiterrorista.
El anuncio lo hizo el ministro chileno del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en la sureña ciudad de Concepción, a la que había viajado para encabezar nuevas gestiones relacionadas con la situación de los presos indígenas.