El viceministro de relaciones exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, señaló hoy que el tráfico de inmigración ilegal a Estados Unidos desde la isla continuará mientras se mantenga la Ley de Ajuste Cubano y la política de "pie seco-pie mojado".
Rodríguez hizo estas declaraciones al término de la tercera ronda de reuniones migratorias entre Estados Unidos y Cuba después de que se retomaran el pasado julio en Nueva York, tras un lapso de cinco años, informó la sección de intereses de Cuba en Estados Unidos
En viceministro señaló que la reunión se desarrolló "en un clima respetuoso", ambas delegaciones analizaron la situación de los acuerdos migratorios entre los dos países y celebrarán una cuarta ronda en La Habana a finales de 2010.
"En esta ronda avanzamos en la identificación de aspectos que nos permitirán fortalecer el enfrentamiento al tráfico de emigrantes, lo cual valida la utilidad de estos encuentros", dijo el viceministro.
No obstante, reiteró que este tráfico no podrá eliminarse "ni se podrá alcanzar una emigración legal, segura y ordenada entre los dos países" mientras se mantengan la Ley de Ajuste Cubano y la política de pie seco-pie mojado, indicó la sección de intereses cubano en un comunicado.
La "Ley de ajuste cubano", vigente desde 1966, y su política de "pie seco/pie mojado" establece que los cubanos que logran poner un pie en territorio estadounidense pueden solicitar su residencia permanente un año después.
Rodríguez consideró que esta ley "viola el espíritu" de los acuerdos migratorios y "constituye el principal estímulo a las salidas ilegales desde Cuba y al tráfico de personas".
No obstante, en virtud de esos acuerdos, los inmigrantes que son interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, deben ser devueltos a Cuba.
Rodríguez, que participó en las dos rondas de conversaciones anteriores, encabezó la delegación cubana, mientras que por parte de Estados Unidos estuvo el subsecretario de Estado adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Craig Kelly.
Rodríguez sostuvo que hubo un intercambio "fructífero" para establecer mecanismos "más efectivos de cooperación en el enfrentamiento al tráfico ilícito de personas" y la delegación cubana propuso organizar talleres entre expertos de los dos países para combatir el uso de documentos de viaje falsos.
En el comunicado no se hizo ninguna referencia al contratista estadounidense, Alan Gross, detenido desde el pasado diciembre y acusado de "espionaje" por las autoridades cubanas, cuya liberación iba a solicitar Estados Unidos durante las conversaciones.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, urgió su liberación el jueves después de reunirse la esposa y los familiares de Gross y lamentó que su detención "está perjudicando" las relaciones entre Cuba y EE.UU.