Cuba llega con alivio al término de la temporada ciclónica 2010


La temporada de ciclones del Atlántico del año 2010 finaliza oficialmente hoy, tras ofrecer una tregua a Cuba por segundo año consecutivo, solo afectada por la escaramuza de la tormenta "Paula" y el leve roce de "Tomás", el último huracán de la etapa, que dejó abundantes lluvias en el oriente de la isla.


Desde el 1 de junio pasado, muchos cubanos han estado en vilo y temerosos ante el pronóstico de una temporada "muy activa" y con el recuerdo aún fresco del episodio devastador vivido a causa de los tres huracanes que azotaron la isla en 2008.


De hecho la previsión se cumplió con el registro de doce ciclones, de los cuales cuatro registraron categoría cuatro en la escala de intensidad Saffir-Simpson, de un máximo de cinco, que arrojaron vientos superiores a los 210 kilómetros por hora, y además 19 tormentas.

 

Pero afortunadamente los ruegos de muchos habitantes de la isla para que nos les tocara ningún huracán se hicieron realidad y este año solo recibieron a mediados de octubre el golpe de la tormenta tropical "Paula" en el oeste y centro de la isla, y a principios de noviembre el paso de "Tomás" muy cerca de varias provincias orientales.


Aunque se fue degradando en su tránsito por Cuba, "Paula" causó más daños de los esperados con sus aguaceros torrenciales y fuertes vientos que derribaron postes y árboles, sobre todo en la ciudad de La Habana, donde dejó 22 derrumbes, 119 averías eléctricas y cuatro heridos.


Otro tanto se anotó "Tomás", un huracán que se movió por los mares muy próximo al extremo más oriental de la isla ya reducido a la categoría uno, la mínima en intensidad.

 

Este huracán que después se convirtió en tormenta tropical provocó que fuera declarada la fase de "alarma ciclónica" por la Defensa Civil Nacional en varias provincias: no causó víctimas, aunque sí inundaciones, desbordamiento de ríos y derrumbes de viviendas.


Miles de personas fueron evacuadas en esas provincias, la mayoría en casas de familiares y amigos, mientras las autoridades mantuvieron una especial vigilancia sobre las presas y los embalses ante el temor que las abundantes precipitaciones hicieran rebasar sus capacidades hídricas.


La especialista del Departamento de Pronósticos del instituto de Meteorología (INSMET) de la isla, Maritza Ballester, dijo a Efe que la temporada fue "activa" tal y como se vaticinó, pero pese a ello, hubo "suerte" porque Cuba logró salir "ilesa" y sin afectaciones directas de los huracanes en tránsito por el Caribe.

 

Incluso considera que la temporada resultó "beneficiosa" sobre todo para la mitad oriental del país por la acumulación de agua registrar para paliar los efectos de una prolongada sequía.


Sin embargo, hubo cubanos que sintieron temor por las huellas que aún quedan de los huracanes, "Gustav", "Ike" y "Paloma" que en 2008 causaron siete muertos, daños valorados en 10.000 millones de dólares y la peor agresión al ecosistema de la isla en 50 años, dejando su mayor afectación en los suelos.


A pesar de los daños ocasionados en Cuba durante esta década por huracanes como "Michelle" en 2001, "Charley" en 2004, "Dennis" en 2005 y los tres citados de 2008, su larga historia lidiando que estos fenómenos climatológicos también refleja periodos exentos de fenómenos tan poco deseados.

 

Entre 1985 y 1996 no pasó por la isla ni un solo huracán, y entre 1952 y 2001 no llegó ninguno de gran intensidad.


Desde comienzos del siglo XX, cuando empiezan los registros meteorológicos cubanos, la isla ha tenido muchas temporadas sin acontecimientos, como en 1993, 1997, 2000 y 2003.


fecha edicion
old id
627604
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América