El ex ministro británico de Exteriores David Miliband desmintió hoy que forme parte de una conspiración para tratar de desbancar a su hermano Ed del liderazgo del Partido Laborista por el que compitieron el pasado mes de septiembre.
El mayor de los Miliband salió así al paso de los crecientes rumores periodísticos acerca una rebelión entre los pesos pesados del laborismo contra el líder del partido después de que las últimas encuestas confirmaran que los votantes no aprueban su gestión.
Un reciente sondeo de YouGov indicó que más de la mitad de los votantes laboristas no sabe qué política defiende Ed Miliband y que el 41 por ciento opina que fue un error elegirle como líder.
Además, más de dos tercios de los encuestados manifestaron que su gestión es ineficaz para contrarrestar las políticas del Gobierno de coalición conservador-liberal del primer ministro, David Cameron.
Ed Milibadn ganó por sorpresa a su hermano en la carrera por hacerse con el liderazgo del laborismo en el Congreso que celebró el partido el pasado mes de septiembre en Manchester tras la derrota sufrida cuatro meses antes en las elecciones generales.
Desde entonces han sido recurrentes las informaciones en la prensa británica sobre la mala relación entre los hermanos y el supuesto empeño de David por ocupar el puesto de Ed.
En su desmentido oficial de hoy, David pidió al partido que se una para apoyar a su hermano y calificó de "culebrón" las informaciones aparecidas en la prensa en los últimos días.
"Yo he mirado hacia delante desde la elección del líder y eso es lo que debería hacer todo el mundo. Ed ganó. Yo le apoyo plenamente y eso es lo que debería hacer todo el mundo. Hice un llamamiento a la unidad en octubre pasado y lo repito ahora", manifestó.
La última ola de especulación sobre la relación entre los hermanos es consecuencia de una biografía no autorizada que está publicando por entregas el diario conservador "Daily Mail".
En ella se asegura que el deterioro de la relación entre los Miliband tras la lucha por el liderazgo laborista fue peor de lo que se creía hasta ahora, hasta el punto de que David acusó a Ed de mentir cuando dijo que le había comunicado su intención de competir con él para suceder a Gordon Brown al frente del partido.
A eso se sumó la filtración a través del diario de centro-izquierda "The Guardian" del discurso que David hubiera pronunciado en el Congreso de Manchester si hubiera ganado.
El discurso, en el que reconocía la mala gestión económica de los Gobiernos laboristas y advertía de la necesidad de aplicar recortes sociales, fue otro elemento que contribuyó a alentar los rumores sobre las diferencias entre los hermanos, ya que hasta ahora Ed no ha reconocido esos errores y ha criticado las medidas de ajuste.
Pero en su declaración de hoy David insistió en que "todos tenemos un papel que jugar para apoyar a Ed y a su equipo principal para garantizar que denunciamos a este Gobierno por sus políticas irresponsables que están causando daño al país".
"El resto es un culebrón del que no quiero formar parte y que no interesa a la opinión pública", expuso el ex ministro de Exteriores.
Su sucesor en el cargo, el conservador William Hague, se refirió a este asunto en una entrevista con la cadena Sky News, en la que dijo que Ed Miliband parece estar haciéndolo peor que él, que fue líder del Partido Conservador entre los años 1997 y 2001.
"Yo lo pasé mal como líder de la oposición. Él parece estar haciéndolo peor en lo que se refiere, por ejemplo, a los resultados logrados en elecciones locales", dijo Hague, para quien el problema de Miliband es no ser claro a la hora de decir cómo haría frente al gigantesco déficit público que sufre el Reino Unido.
"Creo que el problema para Ed Miliband es que no ha fijado el rumbo del Partido Laborista", afirmó.