Una investigación, realizada por el sociólogo Armando Rodolfo Mora, apunta a que fue el ex presidente Arnulfo Arias quien eliminó el tranvía y en su lugar instauró el sistema de rutas de autobuses.
Surgieron así las rutas de los Barletta, los Arce, los Carbonel, los Alemán y otros.
Eran los buses de color verde, azul marino, naranja y otros, que cubrían las rutas del antiguo tranvía y más allá por la expansión de la ciudad, como los de Parque Lefevre-Catedral.
Empresarios independientes sólo quedaron los que hoy serían "rutas internas" como las "chivas" que cubrían "El Chorrillo-Hospital" o "La Boca- Río Abajo", que prestaba servicios a los trabajadores del Canal.
Antes de instalarse este sistema en la ciudad funcionaba el tranvía, que era operado por el mismo grupo norteamericano que brindaba el servicio de electricidad, teléfono y gas para cocinar en aquella época.
Luego en 1968, el General Omar Torrijos retomó el tema del transporte como un asunto de seguridad nacional e instauró la "Corporación Urbana de Transporte" (CUTSA).
Así se creó el fenómeno de los "diablos rojos", que consistía en crear decenas de propietarios de autobuses mediante el sistema de cupos individuales.
El investigador también señala que, para efectos de "seguridad nacional", este sistema era mucho más peligroso que el que había sido suprimido en 1972.
A comienzos del año 80, se intentó someter a los transportistas, y como respuesta hubo una huelga que paralizó al país.
El gobierno de Torrijos intentó detenerlos: envió tanquetas, helicópteros, grúas y camiones militares.
Al final, Torrijos tuvo que indemnizar a los "transportistas" con fondos del Estado.