DELINCUENCIA**El caso del secuestro de los niños Garrido nos lleva a plantear la conveniencia de reformar la ley que prohíbe el requerimiento de récord policivo a los solicitantes de empleo. El hecho es que, por causa de esa ley, los empleadores, al momento de contratar un nuevo trabajador, no tienen forma de saber si están metiendo en su casa o su empresa a un potencial delincuente. Eso fue lo que ocurrió en el sonado caso.
RÉCORD**En efecto, los investigadores criminales, reportan que el chofer de la familia Garrido, Raúl Clarence Dominette, ha confesado ahora su participación en el secuestro. El era encargado de llevarlos y recogerlos diariamente de la escuela. Conocía todos los hábitos de sus patrones. Una fuente familiar nos observa que, cuando lo contrataron, hace poco más de dos años, presentó un historial policivo limpio, sólo explicable mediando soborno.
EMPLEO**La familia Garrido ahora es que se entera que Clarence Dominette, en quien confiaron durante tanto tiempo la integridad personal de sus hijos, tiene horribles antecedentes criminales, incluyendo el asalto a mano armada del establecimiento comercial de uno de sus patrones. Es pues, momento ideal para derogar o revisar la citada ley. Uno tiene derecho de saber a quién contrata y de asumir los riesgos o tomar las providencias debidas.