Cada vez que un periodista es demandado su credibilidad se ve afectada, y es que por dar a conocer la verdad que investigó o que le fue revelada por una fuente muchos comunicadores sociales han tenido que enfrentar la más "famosa" de las demandas: la de calumnia e injuria.
Para conocer algunos de los casos entrevistamos a varios periodistas que enfrentan o han enfrentado una demanda, en la mayoría de los casos interpuestas por funcionarios públicos.
ANTE TODO RESPONSABILIDAD
Para el actual jefe de Redacción del diario El Universal, Orlando Mendieta, los periodistas deben ser muy responsables a la hora de escribir una noticia. Sin embargo, agregó que por muy responsable que sea el comunicador social, sea quien sea la persona afectada por la nota ésta demandará a quien la escribió.
Mendieta fue demandado por el delito de calumnia e injuria en 1997 por un sacerdote que se le relacionó con el Ejército de Liberación Nacional (ELN 29), de Colombia.
El periodista Justino González y mi persona llevamos a cabo una investigación donde salió a relucir la conexión entre el grupo guerrillero colombiano, civiles panameños y el sacerdote a quien Mendieta prefiere que se le obvie el nombre.
A pesar de que fuentes estatales confirmaron la información, los dos autores del reportaje fueron demandados, no sólo por el cura sino por otros involucrados.
Ante este hecho presentamos las pruebas por lo cual los fiscales luego de las investigaciones de rigor decidieron sobreseerlo del caso.
Para el jefe de Redacción de El Universal se debe estar anuente a cooperar con las autoridades en las investigaciones que surjan de las demandas presentadas contra los periodistas, "siempre y cuando no implique revelar una fuente que nos haya pedido su reserva, ya que nuestros principios nos impiden violar esto".
El periodista agregó que es fácil y común demandar a un periodista, pero nadie reivindica el nombre del comunicador afectado cuando éste comprueba su inocencia.
¿Qué pasa con la imagen, la honra, dignidad y profesión que se ven afectados?, interrogó.
Para Mendieta en Panamá si se goza de libertad de prensa, pero lamentó que no todos los medios den el debido manejo informativo a las noticias. No debemos ampararnos en la protección de la fuente o de la libertad de expresión para proteger errores que hemos cometido como periodistas, expresó.
Se debe usar este concepto sólo cuando se atente contra la libertdad de expresión y no cuando nos convenga para defendernos de una demanda, dijo.
Al preguntársele si la profesión debe ser reglamentada, manifestó que sí, ya que un abogado no puede ir detrás de una noticia y luego escribirla, lo que sí puede hacer es escribir artículos de opinión.
"QUIERO QUE SE PUBLIQUE"
El caso Rodríguez-Gorriti-Sossa se inició el 5 de julio de 1996 cuando llegan a manos de los periodistas Rolando Rodríguez y Gustavo Gorriti, de La Prensa, copias de un cheque que supuestamente había recibido el procurador José Antonio Sossa cuando se reelegía para legislador por el circuito 8-7.
Rolando Rodríguez, quien fue acusado de calumnia e injuria junto a Gorriti por Sossa, dijo que el procurador supo del documento cuando se encontró por casualidad con el periodista peruano (Gorriti) en una fiesta el 6 de julio.
En esa ocasión el funcionario manifestó que estaba dispuesto a concederles una entrevista en su residencia, ubicada en El Carmen.
Fuimos asignados Aristides Cajar y mi persona, expresó.
Al momento de la entrevista (domingo 7 de julio) le dije a Sossa que tenía copia del cheque donado a su campaña, por lo que esperaríamos hasta el lunes para verificar con el banco la legalidad del mismo. El funcionario del Ministerio Público agradeció que quisiéramos esperar, pero manifestó que cualquiera que fuera el resultado de la entrevista él preferiría que se publicara, señaló Rodríguez.
Sossa buscó los libros de las donaciones de su campaña pero el cheque no aparecía registrado. Sin embargo, dijo que sus registros no eran infalibles y existía la probabilidad de que hubiese recibido la donación y se le hubiese olvidado anotarla.
Le insistí varias veces que era mejorar verificar el cheque e insistió en que se publicara la entrevista, agregó.
Al llegar al periódico se hizo una reunión donde se decidió que, en vista de que Sossa no tenía inconveniente, se publicaría la noticia. En la misma siempre se mencionó que era un "supuesto" cheque, expresó Rodríguez.
Mientras movía entre sus manos un lápiz Mongol, Rodríguez añadió que al día siguiente de la publicación el funcionario llamó al periódico para pedir mi número telefónico. Cuando habló conmigo me dijo que me comunicara con Gorriti y que nos invitaba a acompañarlo al banco a verificar el cheque.
A la mañana siguiente al llegar al banco fuimos atendidos y en la tarde el procurador recibió una carta del banco donde decía que no habían encontrado registros del documento.
Luego de este hecho Sossa convoca una conferencia de prensa donde dijo que el cheque era falso y que él dejaría las cosas así, mencionó Rodríguez.
Al día siguiente, "el procurador se presenta fuera de sí a La Prensa", añadió.
Rodríguez expresó que después fueron llamados por la Fiscalía Auxiliar para dar una declaración jurada. Básicamente el Ministerio Público trató que reveláramos la fuente de la información, indicó. Nos negamos porque la fuente nos había pedido la reserva de su nombre, manifestó.
Cuando el Ministerio Público se percató de que no revelaríamos el nombre de la fuente empezó a perseguirnos y a citarnos.
Para tratar de doblegarnos, a finales de 1996 se nos acusa de falsedad de documentos, expresó.
El periodista de La Prensa agregó que asistieron a una audiencia donde la juez consideró que había mérito para llamar a juicio y estamos en espera del mismo. Añadió que en el mes pasado no se les notificó de una audiencia y tuvo que ser pospuesta.
Para Rolando Rodríguez campañas de persecución como ésta que fue condenada por organismos de prensa internacionales y nacionales- son montadas por las autoridades para amedrentar a los periodistas.
Rodríguez también mencionó la demanda de calumnia e injuria que presentó en su contra el ministro de Obras Públicas, Luis Blanco.
Esta demanda se da luego de que Rodríguez escribiera un reportaje donde recordaba el indulto dado por el gobierno al ministro, quien se vio involucrado en un caso de peculado.
DEMANDAS SON USADAS COMO FRENOS
Otro periodista de La Prensa que ha sido demandado es José Otero, quien no dudó en decirnos que las demandas interpuestas por los funcionarios contra los comunicadores sociales son utilizadas como frenos para callarnos.
Al explicar su caso, Otero dijo que la fuente de su reportaje fue el Ministerio Público, entidad que le abrió luego la causa penal.
La información trataba sobre los diplomas de médicos falsificados en Puebla, México. Entre los médicos se mencionaba al Dr. Caicedo, quien luego demuestra que no estaba dentro del grupo de galenos ilegales.
Sobre esto La Prensa hizo la debida aclaración, pero aún así el médico pone la demanda y el Ministerio Público, que nos suministró las pruebas, nos abrió causa criminal, expresó.
Otero agregó que sin conocer su parte, el juez consideró que había evidencias para llamarlo a juicio y está en espera de la fecha.
Lo que no puede comprender Otero es que el Ministerio Público quiera achacarle una culpa cuando fue esa entidad que lo llamó para darle los datos.
El reportero de La Prensa manifestó que no hay libertad de expresión completa cuando el periodista debe cuidarse en no pisarle los callos a los funcionarios.
Indicó además que el 90% de los procesos que se le siguen a los periodistas fueron interpuestos por funcionarios estatales.
Los funcionarios atacan y quieren frenar al periodista por medio de las demandas de calumnia e injuria. Ni siquiera en la dictadura militar hubo tantas demandas como en el actual gobierno, señaló Otero.
¿CASO ENGAVETADO?
Juan Manuel Díaz Cedeño, reportero de