DEMANDAS**Preocupa el monto por el cual el Estado enfrenta demandas en su contra. En caso de resultar condenado, el dinero correspondiente saldría del erario, es decir, del bolsillo de todos los que pagamos impuestos en Panamá.
DAÑOS**Si se considera que el Derecho de Daños aquí aún está en una etapa embrionaria, se comprende que debe legislarse más temprano que tarde sobre la responsabilidad de los servidores públicos por cuya causa todos resultamos pagando.
FIANZA**La idea de una fianza cubierta con cargo a los emolumentos que reciben los altos servidores del Estado, podría irse madurando. No se vale sacrificar obras de impacto social, por causa de los irresponsables.