Después de casi 30 años de narco-tauro dictadura, la prioridad número uno de los panameños es instaurar y fortalecer una verdadera democracia. Esa es la razón por la cual hemos criticado tan acerbadamente el presente gobierno taurino. Ha instaurado una dictadura civil entrometiéndose en todos los poderes del Estado y entregó a su partido, supuestamente populista, a los adinerados de siempre, los que piensan en su bolsillo y se olvidan de las necesidades del pueblo.
Dada la derrota aparatosa de la reelección, aunque se niegue, ahora se apadrina una cantidatura inexperta e incolora. Mucha demagogia para escoger a todos sus candidatos a puestos de elección. Pero, prontamente mostraron el cobre con la bajadera de candidatos para suplantar a los preferidos de los "líderes" adinerados de "Nueva Nación". Cómo nos recuerda esto a Nuevo Panamá, Revolución, Nuevo Amanecer, Todo por la Patria. La misma propaganda, el mismo partido, el mismo país y el mismo canal.
Hay tantos hechos que desnudan la narco-taurodictadura. Para colmo, sus más prominentes voceros nos recuerdan un tiempo que no acaba de pasar. Ejemplos, el ex Zar de la Bolita, Mr. Transit, S.A., candidato presidencial del MAN y presidente vitalicio del PRD; y los que "entraron" con preferencia a la Zona del Canal (léase áreas revertidas). No debe entonces sorprender que Martincito esté besando nenes.
Nada nos ha hecho variar nuestra opinión sobre Albertito. Su suegro sugirió a Endara que lo candidatizara. Perdió en las primarias de su partido. En su carrera, supuestamente meteórica, continuó aspirando a presidente, trató de declinar y no lo dejaron los microrratoncitos que quieren sobrevivir. Su tío es presidente de uno de los partidos de la alianza "Nueva Nación". Nada ha cambiado. Su propuesta de crear un cuarto de millón de empleos parece vacuna. Será difícil determinar si la propuso con sinceridad o si él o sus asesores decidieron que esto era buena propaganda. Esperamos que pronto se hará evidente el dinero que gastará para adelantarse en las encuestas.
Y seguimos creyendo en las encuestas de carne y hueso. Bien, lo dijo Mario Galindo, la Gallup se equivocó 17% en 1994. Nosotros nos equivocamos también ese año cuando nos comimos el cuento del "más capacitado". Las mismas personas que, sin querer y queriendo, dividieron a los opositores de la narcodictadura, se están equivocando de nuevo. Se está repitiendo la historia en espiral, el Fufo tenía toda la razón. Sin embargo, el hecho de que el PRD ganó en las elecciones pasadas no significa que este hecho sucederá lo mismo.
Votaremos por Mireya porque es la única no improvisada entre los candidatos presidenciales, con todo y la planeada división opositora casi le gana al vacuno en 1994, y es la que ha recorrido sin cesar las ciudades y nuestra campiña, manteniéndose cerca del pueblo. Cuenta con asesores como Mario Galindo, Winston Spadafora, José I. Blandón F., Roberto Eisemann, quienes sin importar si son pudientes, pobres, viejos, jóvenes o no, han demostrado renunciamiento en la persecución del ideal de un Panamá más democrático y, por consiguiente, más preocupado por las condiciones de vida del pueblo de las ciudades y del campo que, en esencia, es lo que se trata un Panamá digno y generoso, el ideal de la gran mayoría de los que habitamos en esta tierra tan querida y privilegiada.