Denuncian en la CIDH discriminación y abusos a trabajadores del campo en EEUU
Miles de niños menores de dieciocho años trabajan en las cosechas del país, afectados por la "falta de prohibición del trabajo infantil en el sector agrícola" aseguran
Defensores de los derechos humanos denunciaron hoy ante la CIDH la discriminación en sus derechos laborales y los abusos que sufren los trabajadores del campo en EE.UU., sobre todo los hispanos y las mujeres y los niños.
En una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), miembros del Centro Robert F. Kennedy (RFK) y antiguos trabajadores del campo aseguraron que los trabajadores del sector agrícola "están exentos de las protecciones laborales garantizadas en Estados Unidos", lo que les expone a serios abusos.
"Hoy existe un incentivo económico para abusar a los trabajadores, exigir semanas de 70 a 80 horas, ofrecer un alojamiento atroz y negar a los empleados un día libre a la semana", indicó Kerry Kennedy en un testimonio escrito que leyó en la audiencia un abogado del Centro RFK.
En su escrito, la hija del asesinado Robert Kennedy indicó que "de los dos millones de empleados que se estima trabajan en las granjas y cosechas de Estados Unidos, "unos tres cuartos son de origen mexicano, dos tercios son inmigrantes y la mitad son indocumentados", según los datos del Centro RFK.
Kennedy aseguró que ha visitado decenas de granjas en el estado de Nueva York en las que "los trabajadores nunca tienen más de cuatro horas libres seguidas y si intentan formar un sindicato, pueden ser despedidos", además de compartir espacios mínimos de vivienda con otros empleados.
Miles de niños menores de dieciocho años trabajan en las cosechas del país, afectados por la "falta de prohibición del trabajo infantil en el sector agrícola", en condiciones que "amenazan su salud, su bienestar y su derecho a la educación", agregó.
Las mujeres "enfrentan niveles desproporcionadamente altos de abuso sexual y físico" que "rara vez denuncian, por miedo de represalias y deportación".
Michael Hancock, representante del Departamento de Trabajo, reconoció en la audiencia que "algunos de los trabajadores más vulnerables y con salarios más bajos" del país están el sector agropecuario.
Hancock afirmó, sin embargo, que el Gobierno aplica los derechos laborales a todos los trabajadores, "documentados o indocumentados" y, entre otras medidas, ha ampliado el número de inspectores de trabajo biling es.
Para Lucas Benítez, un trabajador presente en la audiencia, el problema está en que esos investigadores "anuncian sus visitas" y permiten así que los patrones obliguen a "mentir" a sus empleados.