El exapoderado de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, quien renunció a su cargo la semana pasada, fue denunciado hoy por un fiscal por presunto delito de lavado de dinero y defraudación a la administración pública, confirmaron a Efe fuentes judiciales.
El fiscal Raúl Pleé, titular de la Unidad Fiscal de Investigación de Lavado de Dinero, formalizó la presentación judicial tras recibir el miércoles un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF), en el que se investigan presuntas irregularidades en la compra de terrenos para el plan de viviendas que lleva adelante la entidad humanitaria con apoyo del Gobierno de Cristina Fernández.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, quiso desmarcar hoy a las Madres de esta polémica, al asegurar que "de ninguna manera se deben sembrar dudas sobre una organización que es motivo de orgullo y prestigio en el mundo"
"En todo caso lo que hay que hacer es investigar hasta las últimas consecuencias", señaló el ministro, para quien "lo que puede haber ocurrido es que Sergio Schoklender haya defraudado a las Madres, cosa que sería muy lamentable".
La UIF comenzó a investigar a Schoklender el año pasado tras recibir la denuncia de dos legisladoras de la oposición, y ratificada la semana pasada por la diputada de la Coalición Cívica Elsa Quiroz, por irregularidades en operaciones inmobiliarias para la compra de terrenos en una localidad del conurbano bonaerense.
El jueves pasado se conoció que Schoklender había renunciado a su cargo, según la prensa local por una pelea con su hermano Pablo, que también trabaja en la entidad, al parecer por desacuerdos en el manejo de los fondos para la construcción de viviendas populares.
Pero Sergio Schoklender desmintió la pelea con su hermano y aseguró en varias entrevistas que renunció para poder dedicarle más tiempo a sus proyectos personales.
No obstante, la polémica ha ido en aumento en los últimos días conforme se conocían detalles sobre sus presuntas actividades y, principalmente, por una información publicada este miércoles por el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires, en la que figura como titular de la firma que provee a las Madres de los materiales para construir las viviendas.
El diario La Nación aseguró hoy que Schoklender es el titular del 90 por ciento de las acciones de la empresa, después de que el exapoderado negara tajantemente esta relación.
Schoklender ha asegurado que él era "un apoderado más de la fundación" y aclaró que, si bien era "claramente" el "gestor", la "dirección y la presidencia del Consejo de Administración es de Hebe" de Bonafini, titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, el sector más radical del organismo humanitario y alineada al Gobierno de Fernández.
Los hermanos Sergio y Pablo Schoklender protagonizaron un sonado escándalo hace 30 años al ser condenados a cadena perpetua por el crimen de sus padres, aunque en la década de los noventa fueron liberados gracias a una antigua ley que computaba como dobles los años de detención previos a la sentencia.
Tras su liberación, los hermanos se acercaron a las Madres, referentes internacionales en materia de derechos humanos por su lucha para el esclarecimiento de casos de delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura militar argentina (1976-1983).
La Fundación Madres de Plaza de Mayo, a través del programa Sueños Compartidos, ha construido miles de viviendas para personas de bajos recursos con fondos públicos que, según la prensa local, alcanzan los 300 millones de dólares.