Las fuerte lluvias que han caído durante los últimos días en la región nororiental de Venezuela han dejado a unas 15.000 personas damnificadas y han causado cuantiosas pérdidas económicas, situación que podría empeorar la próxima semana con nuevas precipitaciones.
Según las últimas cifras dadas a conocer por Defensa Civil, unas 50.000 personas ha resultado afectadas por las lluvias y el número de damnificados asciende a 15.000 sólo en el estado oriental de Anzoátegui.
Hasta el momento, las autoridades han alojado a los damnificados en los edificios de varios colegios públicos y en un polideportivo del estado, donde les han facilitado colchonetas y cobijas para dormir, medicamentos, ropa y alimentos.
Desde el martes y hasta el jueves pasado llovió en el estado Anzoátegui, lo que provocó el desbordamiento de los ríos Aragua, Querecual y Neverí, dejando sin hogar a miles de familias.
Un portavoz de la gobernación del estado Anzoátegui señaló que la lluvia caída durante esos tres días equivalía al 50 por ciento de lo que se espera durante toda la temporada de invierno.
Aunque los ríos disminuyeron el viernes, la población teme que sigan las inundaciones debido a que los servicios meteorológicos han pronosticado fuertes lluvias para los próximos días a consecuencia de una tormenta tropical en el Caribe que afectará a Venezuela.
Las lluvias provocaron que los ríos derribarán los puentes "Gómez" y "Bergantín", dos de los importantes de Anzoátegui, dejando incomunicado al estado con toda la región central.
Las inundaciones fueron de tal magnitud que los habitantes se vieron obligados a subirse a los tejados de las casas para salvar sus vidas y esperar a que bajara el nivel de las aguas, que casi llegó a tapar varios vehículos de transporte público.
Hasta el momento, no se han logrado contabilizar las pérdidas económicas que han causado las lluvias, pero las autoridades aseguran que serán multimillonarias.
Para evitar otras inundaciones de esta magnitud, se ha iniciado el dragado de todos los ríos, especialmente en las zonas donde se han desbordado. Las autoridades han anunciado que pondrán en marcha la construcción de un complejo de viviendas para reubicar a las personas que quedaron damnificadas y a todas aquellas que corren peligro de perder sus casas por estar ubicadas en zonas cercanas a los ríos.
Desde que comenzaron las inundaciones, se ha informado sólo de una víctima mortal, que fue arrastrada por la crecida de uno de los ríos.
Los estados Bolívar, Delta Amacuro, Guárico, Miranda, Portuguesa, Zulia, Cojedes y Falcón también resultaron afectados por las fuertes lluvias. Las precipitaciones también ocasionaron el colapso de muchos drenajes en el barrio caraqueño de Petare, donde unas 30 viviendas quedaron dañadas y 160 familias, damnificadas.