El presidente chileno, Ricardo Lagos, afirmó que en el Servicio Médico Legal (SML, morgue) hay 60 cadáveres que tienen que ser identificados en las próximas semanas, que podrían ser detenidos-desaparecidos, y aseguró que "la mesa de diálogo sobre derechos humanos no ha fracasado".
"Haremos un esfuerzo muy grande, de manera que con los medios suficientes, el Servicio Médico Legal pueda hacer las tareas que tiene que hacer", expresó Lagos durante un acto cívico en el Estadio Nacional.
La falta de medios en el SML no ha permitido durante largo tiempo a esos cadáveres sin identificación.
Paralelamente, y tras reunirse el viernes con las máximas dirigentas de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz (presidenta) y Mireya García (vicepresidenta), Lagos reconoció que los informes de la Mesa de Diálogo podrían contener errores.
No obstante, dijo que "la Mesa de Diálogo sobre derechos humanos no ha fracasado". La Mesa de Diálogo, instalada en 1999 tras un acuerdo cívico-militar, entregó en enero pasado un informe con la información reunida sobre el destino de más de un centenar y medio de desaparecidos en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que en total dejó unos tres mil muertos y desaparecidos.
"Estoy preocupado en lo que signifique en materia de recuperar las confianzas entre todos los chilenos y chilenas, y hacer un esfuerzo por resolver bien esa parte que está pendiente para la convivencia nacional", dijo el gobernante.
El jueves, la secretaria general del Partido Comunista, Gladys Marín, fue detenida durante 10 minutos frente al palacio de La Moneda, cuando encabezaba una protesta por un informe erróneo entregado por los militares en torno a los desaparecidos bajo el régimen de Augusto Pinochet.
Marín entregó en La Moneda una carta al presidente Ricardo Lagos, donde pidió que el mandatario explique "la mentira" que surgió en un informe de las Fuerzas Armadas sobre la desaparición del dirigente sindical comunista Juan Luis Rivera Matus entregado a la Mesa de Diálogo.
El sindicalista figuraba en esos documentos dentro de un grupo de 150 presos políticos cuyuos cuerpos fueron lanzados al mar desde el aire frente a las costas de San Antonio, 100 km al oeste de Santiago.
Los restos de Rivera Matus aparecieron sin embargo en una sepultura clandestina, en un recinto militar de la zona de Colina, 20 km al norte de esta capital, informó en la víspera la jueza Amanda Valdovinos a cargo de la investigación.