Abdiel Jaén, quien ayer ganó por segunda vez el clásico Presidente de la República, sostuvo que su caballo le respondió todo el trayecto de la competencia.
El látigo manifestó que nunca sintió una gran presión durante la carrera y que el caballo repitió lo que había he cho en los ejercicios preliminares.
"Es un gran caballo. Me siento complacido por el trabajo que hizo", concluyó.