Antes de llegar a la zona de anotación el lunes por la noche, Husain Abdulá sabía que se pondría de rodillas para orar en agradecimiento por haber interceptado un pase de Tom Brady en la victoria de 41-14 de los Chiefs sobre Nueva Inglaterra.
No se imaginaba que iban a castigarlo por eso.
Pero se deslizó en el pasto al llegar a la zona de anotación del estadio Arrowhead y eso fue exactamente lo que sucedió. El jugador musulmán, quien dejó de jugar un año para realizar la peregrinación que los fieles deben hacer a La Meca, vio que los árbitros lanzaron las banderas amarillas que señalan castigo.
La sanción por conducta antideportiva desató controversia en redes sociales, ya que muchos se preguntaron por qué se consideró diferente esa jugada a otras en las que un jugador católico se arrodilla para rezar.
“No creo que me hayan castigado porque me arrodillé. Creo que fue por deslizarme”, dijo Abdulá.
Esa fue exactamente la explicación que el entrenador de los Chiefs, Andy Reid, dijo haber recibido de los árbitros.
La regla 12 de la NFL, sección 3, artículo 1 (d), indica que “se prohíbe a los jugadores hacer cualquier celebración o señal cuando están en el suelo”.
Hay una excepción a la regla cuando se trata de una muestra de fe del jugador, y el exquarterback Tim Tebow se arrodilló tras anotar touchdowns durante años.
Por su parte, la NFL dijo que Abdulá no debió ser sancionado.
“El protocolo de arbitraje en esta situación es no castigar a un jugador que se tira al suelo como parte de una expresión religiosa”, explicó el vocero de la NFL, Michael Signora.