Uno de los abogados del ex presidente argentino, Carlos Menem (1989-1999), Oscar Roger, admitió ayer que existe una "lógica preocupación" entre sus cercanos por la posibilidad que Menem quede detenido el próximo 13 de julio, día en que declarará ante la Justicia por el escándalo de venta de armas al exterior.
"La gente cercana al ex presidente tiene preocupación por los planteos del fiscal Carlos Stornelli, quien pidió que se lo acuse como jefe de una asociación ilícita" (grupo organizado para delinquir, delito no excarcelable, con prisión de hasta 10 años), expresó Roger.
El letrado añadió que un pedido como el de Stornelli, que actúa en la causa a cargo del juez federal Jorge Urso, "preocupa a cualquiera que esté cerca de Menem".
"Esta situación lógicamente preocupa a cualquiera que esté cerca del doctor (abogado) Menem, porque es el representante del Ministerio Público quien le está requiriendo al juez una serie de medidas que conducen necesariamente, si esto prospera, a una detención", añadió.
No obstante, subrayó que "recién estamos comenzando esta batalla judicial" y que "nadie es culpable de nada hasta que no se lo condene. Acá no hay, que yo sepa, ningún condenado, y pienso que en lo que hay que esforzarse más es en el comienzo de este proceso" por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador.
También calificó de "absurdo" el hecho de "pensar que Menem con su Gabinete decidieron integrar una banda".