Los guatemaltecos han exhumado desde 1992 un total de 126 tumbas anónimas de las cerca de 700 que se supone hay en todo el país, señala un informe de la Misión de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA) presentado ayer.
Las exhumaciones buscan dignificar a las víctimas de las matanzas perpetradas en el marco de la guerra civil.
También, intentan esclarecer la verdad de lo ocurrido y aportar pruebas en la investigación y juicio de los hechos, indica el informe de 28 páginas entregado en rueda de prensa por el jefe adjunto de la Misión, el uruguayo Juan Pablo Corlazzoli.
Según Consuelo Gil, del área de verificación de la MINUGUA, diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos esperan este año que los tribunales autoricen por lo menos otras 50 exhumaciones.