Todos aquellos que van semana tras semana a los juegos del Chepo la han visto.
Es quizá la única aficionada del conjunto naranja en el pueblo que le dio su nombre, y ella dice estar muy orgullosa de eso.
Hablamos de Cecilia de Alvarado, la abuelita del fútbol como la conocen, quien reside en Santa Isabel en el distrito de Chepo y quien viaja desde ese sector de la provincia de Panamá para apoyar al equipo de sus amores.
El pasado sábado, aprovechando que Chepo se medía al Atlético Veragüense, nos acercamos a doña Cecilia para conocer un poco más de ella y cómo nació su afición por el fútbol.
“Me interesé en el fútbol desde que nació el Proyecto 2000 que tiene a Felipe Fuentes -actual técnico del cuadro naranja- como uno de sus fundadores... un nieto mío, que ya no juega, era parte de esa escuela desde los cinco años”, nos comenta doña Cecilia.
No coge rabias.El partido seguía y Veragüense tenía posesión del balón. Vimos a la “abuela” viviendo intensamente el partido y, como intuyendo la pregunta, se voltea y nos dice con una sonrisa “yo no cojo rabias, sé controlar mis emociones”.
Pero sí los regaña.Claro, no coge rabias, al menos eso dice ella; pero sí regaña a los jugadores y al mismísimo técnico chepano, Felipe Fuentes.
“Más que regañarlos, los aconsejo y ellos me hacen caso porque me quieren mucho”, nos cuenta.
La única.Nos cuenta doña Cecilia que ella viaja sola desde Chepo y se queda en Panamá, donde una hija que es enfermera.
Un hecho curioso porque son pocos los residentes de ese sector que han seguido al club desde su fundación.
“Para decirle la verdad”, nos aclara, “en el equipo no hay jugadores chepanos, pero el equipo lleva orgullosamente ese nombre y es eso lo que me ha hecho quererlos más”.
Pitó el árbitro el final del partido y la “Abuela” salió contenta del estadio con el 2-0 con que su equipo ganó.