Recordando a mis excelentes profesores con frecuencia me he preguntado, ¿qué hacían esos profesores para conseguir una influencia duradera en el desarrollo intelectual y moral de sus alumnos?
En la actualidad ¿qué hacemos los profesores universitarios para motivar e incentivar a nuestros alumnos a conseguir resultados extraordinarios?
Cada año enseñamos a gran número de alumnos y gran número de profesores pasan por la vida de los alumnos pero sólo unos pocos profesores logran resultados exitosos en la vida futura de sus alumnos.
Ken Bain en su libro "Lo que hacen los mejores profesores universitarios" intenta capturar la sabiduría colectiva de un representativo grupo de profesores universitarios.
La pregunta es ¿a quienes denominan "profesores extraordinarios"?. El autor responde, a los que lograron gran éxito en ayudar a los estudiantes a aprender, influyeron positiva sustancial y sostenidamente en sus formas de pensar, actuar y sentir.
Una evidencia significativa es que todos los estudiantes o un alto porcentaje de ellos quedan tremendamente satisfechos con la docencia y se sienten animados a continuar aprendiendo.
1. Conocer su materia extremadamente bien.
2. Algunos poseen una impresionante lista de publicaciones.
3. Están al día en los desarrollos intelectuales, científicos o artísticos.
4. Razonan de forma valiosa y original en su asignatura.
5 . Leen a menudo muchas cosas de otros campos.
6. Ponen mucho interés en los asuntos generales de su disciplina.
7. Utilizan sus más importantes conocimientos para desarrollar técnicas que les permitan conocer a fondo principios fundamentales y conceptos organizativos que otros puedan utilizar para construir su propia capacidad de comprensión.
8. Saben simplificar y clasificar conceptos complejos.
9. Son capaces de pensar sobre su propia forma de razonar - pensar metacognitivamente.
10. Manifiestan comprensión intuitiva del aprendizaje.
11. Asumen que el aprendizaje tiene poco sentido si no es capaz de producir una influencia duradera e importante en la manera en que la gente piensa, actúa y siente.
12. Desarrollan sus habilidades gracias a una constante auto - evaluación, reflexión y buena disposición de cambiar.
13. Tienen fuerte sentido de compromiso con la comunidad académica.
14. Consideran sus propios esfuerzos como su aporte a una empresa educativa más general.
15. Son estudiosos, intentan mejorar continuamente sus resultados y nunca quedan plenamente satisfechos de los resultados conseguidos.
16. Crean experiencias de aprendizaje diversas.
17. Tienen buena oratoria y la habilidad de dejar que los estudiantes hablen.
18. Tienen capacidad de comunicarse verbalmente de forma que estimule el pensamiento.
19. Piensan la docencia como una actividad intelectual seria, una especie de actividad erudita, una creación.
La enseñanza promueve el aprendizaje, es atraer a los estudiantes diseñando cuidadosamente un entorno en el que ellos aprenden. Para ello el docente al planificar sus clases responderá 4 preguntas claves:
1. ¿Que deberían ser capaces de hacer intelectual, física o emocionalmente mis alumnos como resultado de este curso, tema, etc. para lograr un buen desempeño?.
2. ¿Cómo puedo ayudarlos y animarlos?
3. ¿Cómo podemos entender la naturaleza, la calidad y progreso de su aprendizaje?
4. ¿Cómo puedo evaluar mis intentos de fomentar ese aprendizaje?
Formulan los objetivos que ponen de manifiesto la forma de razonar y de actuar que se espera en la vida diaria.
Tienen cabal conocimiento de las informaciones o conceptos claves que proporcionan la base para que los alumnos construyan sus saberes.
Tratan las clases con discusiones, resolución de problemas, clases magistrales, investigaciones y otros pero todo ello como esfuerzos intelectuales formales intelectualmente exigentes.
Crean un "entorno crítico natural" donde se aprende enfrentándose a problemas importantes, a tareas auténticas que les plantean desafíos para que recapaciten sus respuestas y examinen sus modelos mentales.
Todos construimos nuestro sentido de la realidad a partir de las entradas sensoriales que recibimos desde la cuna. Al llegar a la Universidad se tienen muchos modelos mentales. El alumno deberá enfrentarse a una situación en la que su modelo mental no funciona, necesita esforzarse y manejar el trauma emocional.
Los profesores entonces desarrollan actitudes, concepciones y prácticas de motivación, así por ejemplo, comenzar el curso con los estudiantes en lugar de hacerlo con la asignatura; expresar un fuerte propósito de ayudarlos a aprender y estimularlos a tener un compromiso personal con el curso. Muy importante es "el pensamiento del profesor" que tiene fuerte creencia sobre la capacidad de los alumnos para aprender, crecer y cambiar.
Las clases se gestionan de maneras muy diversas, puede ser mediante discusiones, clases magistrales, charlas, estudios de casos, trabajo de campo, proyectos, interpretación de papeles, investigaciones, etc. Todo lo opuesto a formar alumnos "sabedores de lo aceptado" o en palabras de Paulo Freire fomenta la "educación bancaria".
Todos los profesores pusieron el énfasis en la búsqueda de respuestas a preguntas importantes que incluye hasta evaluar en los estudiantes los valores propios, sus gustos estéticos.
Indicar trabajos que los estudiantes encuentren fascinantes; y tareas que le provoquen curiosidad, que les motive a repensar sus supuestos y a examinar sus modelos mentales.
Los profesores extraordinarios tienen los programas sistemáticos para poner a prueba sus resultados y los cambios pertinentes.
Por ejemplo, elaborar durante el año un portafolio didáctico (Portafolio una recopilación personal de información que describe y documenta lo que esa persona entiende y ha conseguido en la docencia. Se utilizan para acreditar la experiencia, certificar competencias, etc), con sus respectivas evidencias como trabajo propios de libros, folletos, artículos; trabajos sobresalientes de los estudiantes, crítica de colegas, observaciones de iguales o administrativos, puntuación de los estudiantes pero lo más importante es utilizar esas evidencias para extraer conclusiones sobre la calidad de su docencia.
Al final de la clase preguntarles ¿qué conclusiones principales han obtenido hoy? ¿Qué preguntas se han quedado en tu mente?
Al final del curso o de actividades importantes solicitarles que se auto evalúen aportando las evidencias.
Cada institución debería preguntarse no sólo lo que los estudiantes aprender en cada curso, sino proyectar el tipo de desarrollo intelectual y personal que deberían experimentar cómo resultado de toda su educación y cómo contribuye cada asignatura a ese proceso.
La enseñanza es tanto una creación intelectual cómo un arte escénico.
Recordar que siempre hay algo nuevo que aprender no sólo sobre técnicas sino sobre los estudiantes en concreto con sus aspiraciones, confusiones, errores conceptuales e ignorancia.
"Hacer una nueva Universidad del Aprendizaje en que aprendan profesores y alumnos"
Bibliografía básica
BAIN. Ken (2006). Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Traducción de Oscar Barberá. Universidad de Valencia, España.
(Facultad de Ciencias de la Educación Universidad de Panamá)