El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Luis Miquilena, aseguró ayer martes que los parlamentarios opositores contarán con "absoluta libertad" para convivir con los asambleístas en la sede del Congreso, tras alcanzar un acuerdo que pondrá fin a lucha entre los poderes del Estado.
"Hay absoluta libertad para el traslado, la participación, la entrada y la salida de todos los parlamentarios", dijo Miquilena a los periodistas.
El pasado 27 de agosto un grupo de parlamentarios de oposición intentó sin éxito ingresar al Congreso para realizar una sesión extraordinaria, luego de que la ANC aprobara un decreto prohibiéndoles sesionar y limitando sus funciones a tres comisiones que operan en periodo de receso (delegada, finanzas y contraloría), lo que provocó reyertas callejeras.
A principios de semana pasada, la ANC endureció su postura, incluso decretando asumir las funciones de las tres comisiones si estas se negaban a hacerlo, pero a instancias del propio presidente Hugo Chávez se suavizaron los ánimos y se inició un diálogo con mediación de la Iglesia Católica.
Para tranquilizar a la oposición, la ANC paralizó la intervención de gobernaciones estatales y alcaldías. "Desde el primer momento se ha creído en la política del diálogo con los poderes constituidos", por lo tanto "no tiene porqué llegarse a la violencia y al traumatismo innecesario", dijo Miquilena.
El presidente de la ANC denunció que "han tratado de dar (al proceso de transición que atraviesa Venezuela) un sesgo (dictatorial) que no tiene".
Al atardecer del lunes, la Iglesia Católica venezolana anunció el virtual acuerdo entre la ANC y el Congreso para poner en marcha la cohabitación, en el periodo decisivo de redacción de la nueva Carta Magna.
A instancias de Chávez, la Constitución que surja de la ANC será sometida a referéndum en noviembre, para luego celebrar, en diciembre, elecciones generales con el fin de relegitimar todos los poderes (Presidente, Congreso, gobernadores, alcaldes y aún jueces).