Las violentas protestas protagonizadas el sábado por cultivadores de coca en el municipio colombiano de Tibú (noreste, frontera con Venezuela), que dejaron dos heridos y grandes daños materiales, fueron alentadas por los paramilitares de ultraderecha, afirmó ayer el jefe de la policía antidrogas, el general Gustavo Socha.
"Quiero denunciar que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares) presionaron a los cocaleros para que se trasladaran a Tibú (620 km al noreste de Bogotá) y generaran actos vandálicos", dijo el comandante policial.
Socha señaló que las AUC -que libran una guerra abierta en diversas regiones del país con los rebeldes comunistas- alentaron los disturbios, en represalia por las acciones de la fuerza antinarcóticos en una vasta zona del departamento de Norte de Santander, donde está Tibú y fueron fumigadas unas 7,500 hectáreas de coca, la materia prima de la cocaína. Durante las operaciones antidrogas también fueron destruidos más de 105 laboratorios para procesar cocaína, dijo Socha.
"Los paramilitares están molestos porque les estamos atacando el bolsillo, porque les estamos destruyendo las fuentes de financiación", enfatizó el general.