Deportes

Adiós al Clásico

Queda el partido contra Holanda, por el honor, mañana viernes, en el estadio Hiram Bithorn.


SAN JUAN Puerto Rico. Panamá vendió otra vez cara su derrota y la falta de bateo oportuno, fue su peor enemigo en el Clásico Mundial de Béisbol, tras el resultado final de ayer, ante Cuba y en donde perdió 8 carreras por 6.
El equipo cubano mostró garra y coraje, Panamá reafirmó su talento, pero la derrota lo deja sin aspiraciones de avanzar a la siguiente etapa del campeonato, a celebrarse aquí en San Juan.
Los dos equipos se enfrentaron en una gran batalla de once entradas. Cuba se mide a Holanda, en la noche de hoy y prepara el camino, para encarar a Puerto Rico el viernes, también en la noche. Panamá por su parte, se despide del Clásico Mundial, mañana a eso de las 2:00 p.m., cuando se mida a Holanda.
Por Panamá abrió el izquierdo de Grandes Ligas Bruce Chen que trabajó con 50 lanzamientos y cinco buenas entradas, pero se fue perdiendo el partido 2-1. Por la tropa cubana abrió el juego el internacional de 32 años, Pedro Luis Lazo, que saltó temprano, ante el ataque de la hueste panameña.
Panamá abrió la pizarra en el segundo episodio cuando Yoni Lasso sonó doble por el jardín derecho y remolcó a Audes De León desde la segunda base. Lasso de la cadena de los Rojos de Cincinnati dio el batazo ante los lanzamientos a 96 millas por hora del derecho Pedro Luis Lazo.
Cuba vino a la carga con dos carreras en el tercer tramo, donde los protagonistas fueron una vez más el paradas cortas Eduardo Paret y el "Diamante Cubano" Yuliesky Gourriel.
En la parte baja de la sexta entrada, el chorrerano Rubén Rivera trajo de vuelta a la tropa panameña con cuadrangular por el bosque derecho, remolcando tres y fijando la pizarra 4 carreras por 2 a favor de los canaleros.
Cuba empató el juego en el séptimo de la suerte, al marcar dos carreras, y poner serenidad en la escuadra cubana. El partido se torno electrizante en la novena, con una descarga de emociones.
Yury Gourriel dio cuadrangular con uno abordo, para romper el empate a cuatro carreras en la apertura de la novena y Cuba amarraba y ponía contra la pared a Panamá.
Yoandry Garlobo como emergente sonó candelazo en la undécima y Cuba rompía con la paridad en la pizarra. Otra más en las piernas de Eduardo Paret.
En el cierre de la novena, Panamá respondió y puso par de carreras, para inyectar energía en los corazones y seguir adelante en el partido.
En entradas extras, la décima fue como de estudio, pero en la undécima, fue para morirse de los nervios. Cuba marcó dos carreras más, después de dos outs y cuando Jorge Cortes dominaba las acciones.


fecha edicion
old id
226124
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América