El comandante en jefe del Ejército chileno, general Ricardo Izurieta, admitió la posibilidad de nuevos "errores" en los informes sobre el destino de los desaparecidos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet, en una entrevista que publicó ayer el matutino La Tercera.
"Es posible que existan más errores y eso no debiera sorprender", advirtió Izurieta, consultado sobre las dudas en torno a los informes que los militares entregaron el pasado 5 de enero al presidente Ricardo Lagos.
Las dudas de los familiares de más de un millar de desaparecidos surgieron desde que se difundió el documento, según el cual 151 presos políticos fueron lanzados al mar, los lagos y los ríos del país durante la dictadura de Pinochet (1973-1990).
En esa nómina figuraban el sindicalista Luis Rivera Matus, cuyos restos aparecieron sin embargo a fines de abril en un entierro clandestino de Colina, 20 km al norte de Santiago, y el campesino Samuel Lazo Quinteros, sepultado en una fosa común del Cementerio General de Santiago.