El Ejército chileno reconoció "imprecisiones" en un informe que emitió sobre el destino de detenidos desaparecidos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet y manifestó, en un comunicado, su comprensión frente al dolor de los familiares de las víctimas.
"El Ejército de Chile realizó el máximo de los esfuerzos para recopilar informaciones sobre el posible destino de los detenidos desaparecidos", señaló la declaración, que reiteró la disposición de los militares a "seguir colaborando" en esta búsqueda.
El informe, que las Fuerzas Armadas entregaron al presidente Ricardo Lagos el pasado 5 de enero, desencadenó dudas entre los familiares de 1,198 desaparecidos durante la dictadura militar (1973-1990), tras el hallazgo de los restos de al menos dos víctimas que, según el documento, figuraban dentro de un grupo de 151 presos políticos que fueron "lanzados al mar, los lagos y los ríos de Chile".