Alberto “Beto” Macré está listo para un nuevo reto en su brillante carrera como estratega y, por casualidades de la vida, su provincia natal, Chiriquí, será la primera tropa enemiga que tendrá hoy en el diamante.
Macré, un viejo zorro de la pelota nacional, se estrena oficialmente como piloto en jefe de la escuadra tortuguera, actual campeona de la pelota mayor, en el juego inaugural del LXX Torneo Nacional, que arranca en el Calvin Byron de Changuinola a las 7:00 p.m.
El siempre amable piloto del “Valle de la Luna” aseveró que desde el día que aceptó tomar las riendas del equipo bocatoreño, la única bandera que defenderá en el campo es la de esa provincia.
“Mi bandera es la de Bocas del Toro y por dar un ejemplo, te digo que si nos toca jugar 10 partidos contra Chiriquí, voy a querer ganarle 11 veces”, comentó Macré --por vía telefónica-- desde Changuinola, tras el último entrenamiento de Bocas, equipo del cual fue asistente en 2011 y 2012, años en que el técnico fue Aníbal Reluz.
Macré, único timonel con un tricampeonato en la categoría juvenil y uno en la mayor (ambos con Chiriquí), agregó que su actitud para el juego de hoy no es para nada contra su provincia natal y solo lo hace por ser un competidor profesional.
“En los dos últimos años he sido asistente y [B]coach[/B]de la tercera base de Bocas y la misión de todo el equipo es darle alegría y triunfos a la provincia. Ahora las cosas son iguales”, dijo el piloto.
Al ser preguntado por las posibilidades de que revaliden su título, Macré aseguró que sí las hay, pero aclaró que los torneos se ganan paso a paso y ahora lo primero es sumar victorias para clasificarse a la ronda de los mejores seis, después a semifinal y luego, a la gran final.