Sin andarse con risitas ni rodeos, las West Soldiers están aquí para demostrar que en Panamá Oeste también se juega flag football.
“Seremos nuevas como equipo, pero en el Oeste hay talento de sobra, y eso lo hemos dejado bien claro a nuestras rivales”, expresó con cara de pocas amigas Malu Batista, la corner titular del equipo.

Las West Soldiers nacieron como un combinado de jugadoras de la Liga de Football Americano de Panamá Oeste, mejor conocida como Lifapo, que en los primeros meses de este año realizó su primer torneo de flag para chicas, y ahora participan en la Liga de Ascenso de Flag Football Femenino de Panamá y van por uno de los dos boletos que ofrece a la Liga de Flag Football Femenino (LIFFF).
“En el área oeste, la llegada del flag ha sido muy fuerte, hay muchas personas que no tenían conocimiento del deporte, pero que cuentan con mucho entusiasmo de aprender y entrar en esta onda”, agregó Laritza Aguilar, center de las Soldiers.

“Es algo muy bonito lo que está pasando con el flag en La Chorrera y en áreas aledañas, y seguramente en muy poco tiempo daremos de qué hablar en ligas importantes en todo el país”, añadió esta dura chica.
Y es que las Soldiers no llegaron a pasear a la liga de Ascenso, pese a su juventud estas guerreras están a solo un paso de clasificar a las semifinales del torneo. Dos victorias (6-0 sobre las Avengers y 21-6 contra las Redskin), solo cayeron ante las Flag Stealers (12-0), las mantienen con mucha ilusión, pero todo se decidirá mañana, en la última fecha de la ronda regular.

“Nuestro sueño es conseguir el ascenso en este torneo, pero sabemos que debemos ir paso a paso, hay que pagar derecho a piso, porque somos un equipo totalmente nuevo en el que incluso, hay chicas que hace algunos meses no sabían ni siquiera atrapar un balón o tirar el ovoide. Así que sabemos que no es fácil, pero tenemos el material necesario para darle pelea a cualquiera que se interponga en nuestro camino”, precisó la jugadora de línea defensiva Ayleen Haywood.