La nostalgia muerde.
Luego, como hoja carcomida y frágil, quedas colgada del árbol en un amargo silencio
sin saber si caerás sobre la arcilla.
Eres la esperanza consumida,
el terrón agrietado que se parte sin el vital líquido que nutre sus entrañas.
La nostalgia te hace transitar en el paraje gris de las melancolías.
Pero la frescura del agua que generosa se entrega sin medida,
y alegre va sin mirar lo que ha dejado atrás, hace que no te pierdas en el oscuro espacio del dolor,porque entiendes que nada es completamente nuestro.
Porque sabes que nada permanece entre los filos punzantes del ayer.
Glenda Silva