Máximo Castrejón Villarreto es oriundo de Limón, Colón. Desde chico le fascinaba pintar, le gusta la natación (muy orondo nos dijo que nada estilo libre, mariposa y perrito), es un gran jugador de fútbol y béisbol, su materia favorita es Educación Física, le gusta la lectura , tiene 6 perros y una tortuga y cuando sea grande, quiere ser un gran doctor.
Máximo tiene 10 años, es un niño muy vivaracho, cuya sonrisa conquistó a Iris Vissuette, una de las dos madrinas suyas, quien desde hace seis años hace de madre de crianza del pequeño.
Máximo es parlanchín, alegre, y no escatima oportunidad de aprender. Él cursa el IV grado en la Academia Cristiana Doulos, en el antiguo Club X. Tiene promedio de 4.7.
Máximo es un sobreviviente de la desnutrición, gracias a Nutre Hogar y su equipo de colaboradores. Dos hermanitos suyos no tuvieron la misma suerte.
Máximo ingresó a Nutre Hogar el 8 de noviembre del 2003 referido por el Hospital Manuel Amador Guerrero. Tenía 3 años y 5 meses. Pesaba sólo 18 libras. Su madre, Benita Villarreto de Castrejón, no se había controlado el embarazo y él nació bajo de peso; pesó sólo 5 libras al nacer.
El diagnóstico, cuando ingresó a Nutre Hogar, era "desnutrición crónica severa descompensada, parasitosis intestinal, anemia moderada, enfermedad diarreica aguda y retraso psicomotor".
En Nutre Hogar estuvo hasta el 27 de enero del 2004, cuando fue dado de alta. Pesaba 33 libras.
Máximo tiene un hermano mayor que él, Leocadio, de 15 años y una hermana menor, Marcelina, de 6 años.
Máximo es un niño extravertido, quien quiere a sus tres mamás: la biológica, Benita, y sus dos madrinas: Iris Vissuette y Minerva Holanda González.
Iris conoció a Máximo el día en que él llegó a Nutre Hogar en el 2003. Ella era relacionista pública en la ONG.
"Todos los días lo veía. Siempre reído. Le fui cogiendo cariño. Venía a darle el desayuno, media hora antes de comenzar a trabajar. Vinieron los días de bautizo. Le dije a la señora Susy que yo quería ser madrina de Máximo", rememora Iris.
Explicando que como en Nutre Hogar luego que recuperan de la desnutrición a los niños se los dan a sus padres, cuando Máximo estaba recuperado y tenía que ir con su mamá, ella le dijo: "Ay, comadre, yo le dejo a Máximo, porque si se va conmigo él se muere de hambre..."
Y ya Benita iba con la barriguita de Marcelina.
El año pasado, el niño conoció a sus abuelos, tíos y otros familiares, en Costa Abajo, Colón. Pero, sigue amando a Nutre Hogar, donde tiene un amigo queridísimo, "Gigo", quien sufre parálisis cerebral.
"Gracias a Play for Kids, que ayuda a Nutre Hogar todos los años, tuve mi primera Navidad llena de regalos, comida y todos mis amigos y yo pasamos muy felices", nos dijo feliz, Máximo.
Por eso, pide a todos apoyar el 1 de septiembre la gran Noche de Arte que coordina Continental Airlines como parte de Play for Kids y en la que participarán las galerías de San Francisco: Arteconsult, Allegro, Mateo Sariel y Marion Gallery.
Allí podrán adquirir en subasta serigrafías, y con un boleto de B/ 20, participar en cada galería en tómbolas con premios que consisten en tiquetes aéreos y estadías en el Hotel Marriot.
Miles de niños en este momento, son víctimas de la desnutrición en Panamá. Usted puede hacer la diferencia y ayudar a salvar su vida y sus neuronas, para que, como Máximo, puedan crecer, estudiar y convertirse en ciudadanos que aportan a su país.