Combates entre guerrilleros izquierdistas y paramilitares de ultraderecha en una zona selvática de Colombia han dejado al menos 10 combatientes muertos, pero el número de víctimas fatales podría llegar a 50, informó ayer la policía.
Los choques comenzaron el sábado en las afueras de la ciudad de San José del Guaviare, capital del departamento del Guaviare, una región del sureste del país donde rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y paramilitares luchan por su control territorial.
"Hasta el momento han llegado 10 cadáveres, algunos habitantes de la zona dicen que los muertos pueden ser 50, pero no lo hemos comprobado", dijo por teléfono el jefe de la policía del Guaviare, coronel Jorge Enrique Barón.
La zona selvática en donde se registran los enfrentamientos es estratégica para el cultivo de la coca y la ubicación de laboratorios clandestinos para procesar sus hojas en cocaína.
Guerrilleros y paramilitares se financian mayoritariamente con recursos del narcotráfico, según funcionarios de Colombia y de Estados Unidos.
De acuerdo con los testimonios de campesinos de la región, las 10 víctimas fatales pertenecían a los escuadrones paramilitares, acusados de cometer las mayores violaciones a los derechos humanos en medio de su guerra contra la guerrilla y sus colaboradores.
Se trata del más reciente incidente entre guerrilleros y paramilitares en medio del conflicto interno de 37 años, el más prolongado del hemisferio, que dejó 40 mil muertos y dos millones de refugiados internos en el último decenio.