El alcalde de Lima, Alberto Andrade, inició ayer oficialmente su lucha por la presidencia de Perú, tras lanzar en un acto multitudinario su candidatura para las elecciones de abril del 2000.
"Están listos para luchar?", gritó Andrade el viernes entrada la noche a la multitud desde un estrado que su movimiento político "Somos Perú" armó en el distrito de Villa El Salvador, al sur de Lima.
"Aspiro a ser el próximo presidente del Perú...porque como muchos peruanos sueño con un Perú diferente, sueño que Perú progresa, que en Perú hay trabajo y bienestar", dijo Andrade en su discurso de 20 minutos delante del estrado cubierto con una gran bandera peruana, roja y blanca.
Andrade, de 55 años, escogió para hacer su anuncio formal el mismo día en que ganó por primera vez la alcaldía de Lima en 1995.
Reelegido en 1998, Andrade ha adquirido gran popularidad gracias a que devolvió a Lima su prestancia y belleza colonial, declarada "Patrimonio Cultural de la Humanidad" por las Naciones Unidas.
Con danzas y música folklórica peruana de fondo, unas 8.000 personas batieron banderolas con un corazón, el símbolo de "Somos Perú", y gritaron consignas de "Andrade presidente".
El alcalde de Lima se comprometió a cumplir tres metas si alcanza la presidencia: que no se padezca más hambre en Perú, acabar con la violencia "venga de donde venga" para que en este país se viva en paz con justicia social, y ayudar a los pequeños y medianos industriales de Villa El Salvador.
Villa El Salvador es un vecindario popular que nació en 1971 de viviendas de cartón y paja y que se ha convertido en la barriada más organizada del país.
Un cordón policial de 200 efectivos rodearon el descampado del llamado "parque industrial" de Villa El Salvador, que en 1987 recibió de España el premio Príncipe de Asturias y el título Cuidad Mensajera de la Paz de las Naciones Unidas.
El alcalde prometió trabajar por los pobres, aunque sus detractores lo acusan de preocuparse más por los ornamentos de la ciudad que de las clases bajas.
"Yo tengo fe que él dé trabajo porque ahora estamos mal, no hay para comer y el gobierno no hace nada", dijo Alicia Morales, una ama de casa de 48 años, mientras se movía al son de un huayno (música andina típica de Perú). Hasta junio Andrade lideró las preferencias electorales en las encuestas, pero pasó a tercer lugar detrás de Fujimori, quien aún no ha dicho si se lanzará para un histórico tercer período, y del ex jefe del Instituto Peruano de Seguridad Social, Luis Castañeda.
Con Andrade, quien según sus asesores no tiene que renunciar a su cargo para postularse, son cuatro los candidatos que ya anunciaron su aspiración de suceder a Fujimori en el período 2000-2005.
Sin embargo, recientes encuestas muestran que el mandatario de ascendencia japonesa lidera las encuestas con un 31 por ciento de la intención de voto, seguido de Castañeda con 25 por ciento y Andrade con 18 por ciento. "Peruanos podemos cambiar el Perú?. Si podemos", concluyó Andrade batiendo la bandera peruana mientras su esposa agitaba la blanca con el corazón de la agrupación política del alcalde.