La empresa encargada de suministrar energía al Superdome, Entergy Corp., abrió ayer una investigación para esclarecer el problema, y ha informado que todo apunta a que el corte se produjo por una anomalía en el sistema.
Mientras que el alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, calificó el apagón como “un momento infortunado en lo que por otra parte ha sido una semana deslumbrante del Super Bowl para la ciudad”.
El apagón contrastó con una semana de preparación sin dificultades para la ciudad de Nueva Orleans, que presentaba su primer Super Bowl desde 2002 y anhelaba demostrar cómo se había repuesto del devastador huracán Katrina.
Presumiblemente, el apagón tendrá alguna consecuencia para la ciudad y el Superdome, especialmente debido a que Nueva Orleans planea postularse para presentar el gran juego nuevamente en el año 2018, cuando se celebrará el 300 aniversario de su fundación.
“En los próximos días espero un informe de todas las partes involucradas”, dijo el alcalde.