Alemania logró ayer la clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010 tras derrotar a Rusia 1-0 con un solitario gol de Miroslav Klose y condenó a la repesca a los locales, que merecieron un mejor resultado.
A falta de juego, los alemanes apelaron a su capacidad para aprovechar sus pocas oportunidades de gol y abstraerse del ambiente hostil del Estadio Olímpico Luzhniki, que acogió a 60.000 espectadores.
Los pupilos del holandés Guus Hiddink dominaron a placer la segunda parte y dispusieron de numerosas ocasiones de gol, pero sus delanteros no lograron acertar.
Hiddink optó por un equipo más ofensivo con Arshavin como principal estilete del ataque, Zhirkov como falso lateral y el interior derecho Bystrov en vez del medio defensivo Semak.
Mientras, Joaquim L Ow optó de inicio por un equipo muy físico, cedió los galones al talentoso Özil y a Ballack, aunque este apenas participó en el juego, y prestó especial atención al marcaje de Arshavin.
Cuando parecía que los alemanes se estaban haciendo con el control del centro del campo, despertó Arshavin con varias jugadas marca de la casa.
En cambio, el mejor por los alemanes, Özil, en una gran jugada personal cambió el signo del partido.
Recibió el balón al borde del área, se inventó una pared con Podolski, que se la devolvió y el zurdo de origen turco la cedió al centro para que Klose marcara al minuto 35.