Alemania, decepcionante en sus dos primeros partidos de la Eurocopa, se juega su futuro en la competición, hoy miércoles en su último partido de la primera fase ante la sorpresa de torneo, República Checa (Estadio José Alvalade de Lisboa, 1:45 (hora de Panamá), con la obligación de ganar.
Los germanos, que empataron en sus dos primeros partidos, frente a Holanda (1-1) y ante la débil Letonia (0-0), tienen que jugarse su futuro con la ventaja de que los checos, ya clasificados como primeros del Grupo D, presentarán un equipo de suplentes, para felicidad de sus rivales.
La "Mannschaft" de Rudi Voeller está en una mejor situación que Holanda, que juega a la misma hora en Braga contra Letonia, ya que a pesar de jugar contra un rival más débil, no depende de sí misma, y debe esperar que los suplentes checos derroten a los alemanes.
Los holandeses dieron un paso en falso, que les puede costar caro, al perder frente a los checos por 3-2, en el segundo partido.
Con ese resultado, los checos, que ya habían ganado por 2-1 a los letones, alcanzaron los seis puntos y se aseguraron la cabeza del grupo al término de la primera fase, ya que Alemania tiene dos, Holanda uno y Letonia cero.
El mayor problema que tendrá Alemania es su sequía goleadora, con un tanto marcado en dos partidos.
Debido a la sequía de los delanteros, las esperanzas para marcar están puestas en el centrocampista Michael Ballack, que ha anotado 19 veces con su selección.
Ballack ha probado que puede convertirse en goleador en las ocasiones decisivas, como contra Estados Unidos (1-0) y Corea del Sur (1-0), en cuartos de final y semifinales, respectivamente, del pasado Mundial.
Y es que la selección alemana recuerda que fue eliminada en la primera fase de la Eurocopa-2000, en Bélgica y Holanda, tras su derrota (3-0) contra un equipo portugués con varios suplentes.
La selección alemana se juega su futuro en la Eurocopa en un duelo "a vida o muerte" ante la República Checa, el último de la primera fase de la competición, que tendrá como escenario la ciudad de Lisboa (estadio Alvalade), donde también se disputará la final de la competición el próximo 4 de julio, aunque en el recinto de La Luz.
La de mañana será otra final para los hombres de Rudi Voller, que llegan al envite con dos empates en sus dos primeros encuentros y con la necesidad de ganar para asegurar su pase a los cuartos, ya que con un empate deberían esperar a que Holanda no ganase a la débil Letonia. Enfrente, se encontrará a un rival ya clasificado y que reservará a sus mejores titulares, pero que no dará facilidades. Desde la concentración alemana se intenta transmitir optimismo. Así lo hizo Oliver Kahn, quien no se ha planteado la posibilidad de una eliminación.
Alemania se juega su futuro hoy
Los checos, ya clasificados presentarán un equipo de suplentes.