Las relaciones entre Panamá y República Federal de Alemania en el plano cultural van en serio. Hace unos meses se consolidó una iniciativa para que las empresas distribuidoras de libros en Panamá participen en la feria de Frankfurt, y ahora -desde Panamá- se trabaja en proyectos oficiales más directos y ambiciosos.
Quien lidera estas últimas es Jennifer Rohwer, quien desde hace seis meses está al frente del consulado alemán en Panamá y funge a la vez como agregada cultural.
Rohwer, quien además pretende quedarse en Panamá cuatro años, sostiene que aquí se puede hacer mucho. A modo de ver una de las principales fortalezas de Panamá, es que “es un país pequeño, donde se pueden mover las cosas bastante fácil, porque es como si todo estuviera bajo de un mismo techo”.
Tras seis meses en el país, la diplomática, quien antes de llegar aquí sirvió en Macedonia, ha tenido contactos con la dirección del Instituto Nacional de Cultura desde donde pretende proyectar parte de su trabajo como encargada de la proyección de cultura germana en Panamá.
“Estamos coordinado junto con el Inac para ver cómo podemos intensificar la cooperación en el futuro. Hemos visto mucha disposición de la nueva directora, Mariana Núñez”, comentó Jennifer Rohwer, quien también conduce la sección de prensa de la embajada.
A su juicio, Panamá puede aportar mucho a Alemania: “Panamá no es muy conocido en el tema cultural, pero veo que hay mucha actividad. Muchos jóvenes artistas, hay nuevos impulsos, otras miradas a la vida y a mí me gustaría mucho poder juntar en el futuro a artistas de Panamá y Alemania, hacer intercambios”.
Desde la perspectiva alemana, la jefa del consulado tiene como misión producir una percepción diferente de su país en Panamá, ya que usualmente se le asocia a la industria, al fútbol y, quizá, un poco a la música, pero la cultura alemana es más que eso, y es vieja data.
“Hasta ahora el foco siempre ha sido ese. Es muy importante, porque se hace mucho en ese contexto, pero también es importante que se vea el otro lado. Ahí es donde quiero entrar y seguir con el trabajo que hemos empezado”, explica.
Como proyecto a corto plazo, se está trabajando en la coordinación para que un par de jóvenes alemanes en Panamá, junto a dos productoras de cine que el año pasado hicieron un pequeño workshop, regresen este año - probablemente en mayo- y realicen un taller más amplio con la gente que ya estuvo en la actividad anterior. En vista de que ellos se han mantenido en contacto, van a seguir trabajando y sumar más gente.
“Después de seis meses de estar aquí, he hablado con mucha gente, incluyendo artistas y autoridades del Inac. Estamos trabajando en nuevos planes para el trabajo cultural de la embajada, eso implica llevar acabo algunos proyectos y, sobre todo, hacer nuevas cosas”, asegura la cónsul.
El año pasado se presentó una muestra de cine que duró varios días, como parte de la celebración de los 25 años de la caída del muro que dividía a Alemania en dos. Este año se celebran los 25 años de la reunificación de Alemania.
“Queremos conmemorar esa fecha tan especial para Alemania con unos eventos”, anunció la agregada cultural, al tiempo que avanzaba que en las próximas semanas comenzarán a dar pasos en esa dirección.
Por ejemplo, desde mediados de la semana que termina, se encuentra en aguas panameñas el buque de investigación más moderno del mundo, el Sonne.
El mismo llegó desde Kiel, pasó por las Islas Canarias y de allí se dirigió por el Atlántico y llegó a Panamá el 2 de febrero para atravesar el Canal, y terminará su viaje de investigación en el puerto de Balboa, desde el 7 de febrero hasta el 6 de marzo.
Mientras, para esta semana se espera que comience la gira de los “Payasos sin fronteras” en varios puntos del territorio nacional, adelantó Rohwer.