Un gol del capitán Philipp Lahm y dos Bastian Schweinsteiger, ambos de penal, le dieron a Alemania una luchada victoria ante Bosnia Herzegovina, en Fráncfort, en el último test de envergadura antes del Mundial de Sudáfrica.
En la primera parte, Alemania volvió a mostrar el problema de definición que ha venido arrastrando en los últimos amistosos y, pese a fabricar buenas ocasiones de gol en la primera parte, se fue al descanso en desventaja (0-1).
Alemania había puesto la mayor parte del fútbol que se había visto, pero Bosnia marcó el único gol al cuarto de hora, por medio del delantero del Wolfsburgo Edin Dzeko.
Si se repasan las ocasiones que habían tenido los alemanes empezando por un disparo en el larguero de Lukas Podolski en el minuto 29 la ventaja bosnia era algo injusta.
Bosnia, sin embargo, supo cómo jugar al contragolpe, y mostró las carencias de la defensa alemana.