Las autoridades chilenas mantendrán una vigilancia permanente sobre el volcán Copahue, 600 km al sureste de Santiago, que entró en inesperada actividad presuntamente a comienzos de julio, informó ayer la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
La fase eruptiva del monte, de 2.969 metros de altura en la cordillera de Los Andes, junto al límite con la provincia argentina de Neuquén, pudo ser observada directamente recién el miércoles, tras el paso de una sucesión de temporales que dificultaban la visibilidad en la zona.
"Estamos cautelosos", dijo el geólogo Antonio Naranjo, tras advertir que el Copahue figuraba entre los volcanes de bajo perfil entre los 55 que están activos en el país.