La sorpresiva renuncia "irreversible" del ex presidente Raúl Alfonsín (1983-89) a todos los cargos que desempeñaba en la alianza opositora UCR-FREPASO, sacudió ayer viernes el ambiente político argentino, embarcado en campañas proselitistas para las elecciones generales del 24 de octubre próximo.
Alfonsín, arquitecto de la coalición entre socialdemócratas y la centroizquierda, argumentó que existe "una perversa campaña" que pretende hacerlo aparecer "disputando espacios de protagonismo" dentro de la coalición opositora (mayoría electoral desde 1997), en vísperas de las presidenciales.
"Una persistente campaña pública pretende presentarme como disputando espacios de protagonismo que no he buscado. Según la misma, mi especie de hiperactividad lesiona la tarea de la alianza y sus candidatos", dijo en una carta enviada la noche del jueves a los integrantes del binomio presidencial de la alianza, Fernando de la Rúa y Carlos Alvarez.
Agregó que "mi experiencia política me lleva a suponer que esta campaña ha de continuar y, consecuentemente, incrementarse los riesgos de presentar una imagen desvirtuada de la alianza".
Al renunciar también a la posibilidad de ser el próximo jefe de la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata) Alfonsín pretende terminar también con versiones de que habría una "conducción bicéfala" con el candidato radical como presidente de la Nación, y que desembocarían en el slogan "De la Rúa al gobierno, Alfonsín al poder".
Voceros de la UCR recordaban ayer que la continuidad de la presencia de Alfonsín dentro de la alianza opositora podría instalar fantasmas del pasado, y que la hiperinflación y las dificultades sociales que atravesó el ex presidente en los últimos meses de su gestión serían una pared difícil de derribar.
Conocida la noticia, De la Rúa afirmó que el de Alfonsín fue un gesto de "grandeza moral", aunque aseguró que "seguirá siendo un protagonista indiscutido" de la coalición opositora.
"Su gesto muestra -agregó- que está al margen de cualquier ambición personal y así ha actuado siempre, dando un gran ejemplo de entrega como ex presidente democrático de la Nación".
Por su lado, Carlos "Chacho" Alvarez, advirtió que la decisión de Alfonsín se debió a que "percibió que el justicialismo (peronismo) intenta instalar una discusión sobre el pasado y no sobre el futuro de Argentina".
"Lo que hizo fue limpiar el terreno para que la agenda que se plantea esta coalición se pueda debatir para Argentina del futuro", dijo.
Desde el oficialismo, el ministro del Interior, Carlos Corach, "lamentó" ayer la decisión de Alfonsín, "en un momento tan importante de la escena política argentina".
Señaló que siente "un enorme respeto" por él porque "ha desempeñado un papel sustancial en la transición entre la dictadura y la democracia".
Alfonsín, abundó, "ha ingresado en la historia argentina, tiene un papel importante que cumplir, y creo que el alejamiento priva a la escena política de no de sus más capaces, tenaces y respetados luchadores".