El español Nicolás Almagro se tomó su acceso a los octavos de final del Abierto de Australia con ilusión, por ser la primera vez que logra esta ronda en un grande en pista dura, y con la esperanza de avanzar aún más a pesar de su lesión en la mano izquierda.
“Las molestias de la mano están ahí y hoy ha sido un partido duro e intenso y hacía mucho aire, pero he sabido controlarlo en todo momento, y creo que he jugado bastante aceptable y completo y a un nivel bastante alto”, dijo Almagro.