Fernando Alonso, anunció ayer su fichaje por dos temporadas con Renault, y regresó a la escudería en la que en 2005 y 2006 se encumbró en el campeonato del mundo de Fórmula Uno.
Tras un traumático paso por McLaren-Mercedes, Alonso retornará al lugar en el que más brilló. Tras varios meses de rumores su destino es Renault, un equipo que perdió el rumbo con su marcha.
De la mano de Adrián Campos comenzó a brillar en Nissan y en la Fórmula 3000, categoría en la que sus excepcionales condiciones de pilotaje y su victoria en Bélgica le dieron el espaldarazo para dar el salto a la Fórmula Uno.
Se fijaron en él en Minardi, escudería en la que quedaron boquiabiertos cuando Alonso probó con ellos. Sin embargo, la escudería estuvo a punto de desaparecer por problemas económicos.
Fue cuando entró en escena Flavio Briatore, que compró el contrato del piloto. Luego llegó a ser la estrella que la escudería francesa quería.