El jefe del Ejército argentino, teniente general Martín Balza, denunció ayer ante la justicia una nueva amenaza de muerte, la tercera en seis meses, informó a la prensa su abogado, Carlos Lozano. El letrado dijo que Balza fue amenazado el miércoles por la tarde, a través de un llamado telefónico grabado en la contestadora en el que una voz anónima advirtió: "Si seguís hablando, vas a volar vos y tu familia".
El jefe militar está involucrado en la causa que investiga el tráfico de armas a Ecuador en 1995, cuando este país libraba una guerra fronteriza con Perú, y a Croacia, al que se había impuesto un embargo internacional de pertrechos bélicos.
El ex ministro de Defensa, Oscar Camilión, uno de los procesados en el escándalo, sugirió el martes que el Ejército debía tener información sobre una explosión en la fábrica militar de Río Tercero (provincia de Córdoba),ocurrida en 1995. Al respecto, Carlos Stornelli, el fiscal que investiga el tráfico de
armas, considera que la explosión del arsenal, con un saldo de siete muertos, habría sido intencional y la vinculó con la operación de los armamentos.
En declaraciones radiales, Stornelli aseguró este jueves que "nunca hubo ninguna posibilidad de accidente y ahora quedó demostrado".
Una reciente pericia contable detectó una falta de 45,862 proyectiles de esa planta armamentista y otro estudio técnico descartó que la explosión se haya tratado de un accidente.
En diciembre de 1998, el Ejército informó que una encomienda postal dirigida a Balza contenía una granada, la cual fue detectada por el sistema de rayos X de la sede central de la fuerza, y un mes antes había denunciado que se había hallado un explosivo desactivado a las puertas de la casa del hijo del militar.