Rechazo y algunos aplausos generó en Colombia la amenaza de la guerrilla de secuestrar dirigentes políticos y del congreso para presionar la aprobación de una ley que permita intercambiar soldados y policías por rebeldes presos.
El vicepresidente del Senado Javier Cáceres ofreció quedar como rehén para liberar a más de 300 soldados y policías secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), mientras se aprueba en el congreso la ley de canje que permitiría excarcelar a más de 450 guerrilleros.
``Es una intimidación que llega en mal momento"", dijo Cáceres a los periodistas, al recordar que está en marcha un proceso de paz con las Farc.
Hubo un solitario apoyo a la amenaza de las Farc, del senador independiente Carlos Moreno de Caro, quien se ha hecho famoso por sus desplantes en el congreso y recientemente fue sancionado con 30 días sin derecho al uso de la palabra por su lenguaje insultante.
``Lo mejor que le podría suceder a Colombia sería liberarse de la clase política"", manifestó a los periodistas Moreno de Caro.
Agregó que el gobierno y el congreso no han tomado iniciativa para aprobar la ley del canje porque entre los secuestrados por las Farc ``no hay políticos"" sino humildes soldados y policías, algunos de ellos privados de su libertad desde hace mas de un año después de caer en poder de la guerrilla en asaltos a bases militares y policiales o poblaciones.
``Las Farc hablan como si ya hubieran ganado la guerra"", manifestó por su parte Hugo Escobar Sierra, miembro del Directorio del Partido Conservador de gobierno.
Antonio Navarro Wolff, congresistas y ex líder guerrillero, recomendó a las Farc que ``si quieren intimidar a alguien que presionen al presidente"", quien tiene en sus manos la decisión de pedir al congreso la aprobación de una ley que permita el canje.
El presidente Andrés Pastrana manifestó ayer que el intercambio de guerrilleros por soldados y policías debe ser materia de las negociaciones de paz y no puede ser una exigencia unilateral de la guerrilla.
Agregó que además la amenaza de secuestrar dirigentes políticos fue formulada por Jorge Briceño, considerado segundo en la línea de mando de la guerrilla, pero quien no figura entre los tres voceros de la guerrilla que están dialogando con el gobierno, por lo cual no debe considerarse sus opiniones como la posición oficial de las Farc.