Existe un "elevado riesgo" de que nuevos derrumbes vuelvan a azotar los alrededores de la Cordillera del Bálsamo, una de las zonas más afectadas por el terremoto de hace una semana ante la amenaza de lluvias que se cierne sobre El Salvador.
Un frente frío originado en el Golfo de México, que en tres días podría extenderse por todo el territorio nacional, ya comenzó a provocar tenues lluvias en el norte de El Salvador y eventualmente podría desencadenar tormentas aisladas en el resto del país, informó el meteorólogo Raúl Murillo, vocero del Servicio Salvadoreño de Meteorolas no se encuentran asentados y la presencia de lluvias podrían producir nuevos deslizamientos.