Nada en la vida es fácil, hay que sacrificarse para lograr el éxito; pues los vicios y el deporte no se compaginan, fueron palabras esbozadas por el jinete profesional Angel Rivas, quien se ha convertido en uno de los mejores de Panamá.
Rivas, como la mayoría de los deportistas panameños, proviene de cuna humilde, pero ese factor no le impidió lograr su meta, convertirse en un látigo respetado en nuestro medio. Sus últimas actuaciones denotan mucha determinación, su evolución y estilo son alabados por los amantes de las carreras de caballos.
Al inicio no fue fácil, porque carecia de la madurez necesaria, pero su determinación le hizo comprender que para triunfar en el arte de montar pura sangres y lograr algo en la vida, se necesita trabajar fuerte.
El 5 de enero de 1996, Rivas conquistó su primer triunfo como jinete, guiando a la yegua Braciola, entrenada por Esteban Linares. Ese momento fue grande para él, sintió una emoción inmensa, su camino estaba marcado. Ser figura en el Hipódromo Presidente Remón sería su destino.
Pero todo en la vida no es alegría; siempre hay malos momentos, los cuales se superan con dedicación. Hace tres años Rivas tuvo un bajón, perdió montas importantes y no ganaba carreras, para colmo galopando al ejemplar André, se quebró un brazo.
Pero pudo superar esa crisis gracias al apoyo recibido por los entrenadores Luis Castillo, Andrés Farrugia y Roberto Murray, entre otros. La victoria sobre los lomos del Griego Astuto en el Clásico Haras Córcega, es el triunfo más importante que ha tenido en su carrera.
En lo que va del año, Rivas ha podido cosechar 20 triunfos, situándose en la quinta colocación de la estadística. Son 175 las victorias obtenidas en ocho años como jinete. Y si continúa con sus acertadas actuaciones, serán muchas más.
Tener mucha dedicación es el principal consejo que le da Rivas a todos esos jinetes que no están logrando descollar. Viajar a los Estados Unidos y demostrar que Panamá sigue siendo "Cuna de los mejores jinetes del mundo", es otra ilusión en la vida de Angel Rivas.
Muchos conocedores de la hípica piensan que es uno de los jinetes que mejores recursos tienen a la hora de definirse una carrera. Manuel Ortega, Cornelio Velásquez y Laffit Pincay, son látigos a los que Rivas admira por sus grandes victorias.