Oficiales del ejército angoleño desmintieron ayer versiones de que los militares están recibiendo ayuda de Cuba en su guerra civil contra los rebeldes del movimiento UNITA.
"Sólo tenemos angoleños aquí", afirmó un oficial del ejército, desmintiendo una información publicada por un periódico portugués, según el cual unos 200 asesores cubanos, entre ellos altos jefes militares, se encontraban en Luanda.
Un segundo oficial también negó que asesores cubanos estén ayudando al ejército en los combates, que destruyeron un acuerdo de paz firmado en 1994 y volvieron a sumergir al país del sur de Africa, rico en petróleo y diamantes, en el conflicto bélico.
"En las FAA (Fuerzas Armadas Angoleñas) no hay cubanos", aseguró el oficial a Reuters.
El Diario de Noticias, de Lisboa, no identificó sus fuentes, pero sostuvo que algunos militares cubanos estarían también en la céntrica localidad de Malanje, bajo fuerte acoso de la artillería de los rebeldes de Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA) desde hace varias semanas.
Cuba apoyó durante cerca de 15 años al Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) del presidente José Eduardo Dos Santos, en la guerra civil de ese país, que comenzó en 1975 tras la independencia de esa nación de Portugal.
Esa intervención culminó con un acuerdo en 1989 en el que los cubanos partieron de Angola a cambio de que Sudáfrica detuviera su respaldo a UNITA y concediera la independencia a Namibia.
Estados Unidos y el gobierno de Sudáfrica, entonces bajo el régimen de segregación racial conocido como apartheid, respaldaban a UNITA, liderada por Jonas Savimbi.
Diplomáticos en Luanda dijeron que no es inconcebible que mercenarios cubanos estén peleando en nombre del gobierno angoleño. También en las fuerzas de seguridad presidencial hay algunos cubanos.
El gobierno angoleño lanzó en diciembre un ataque contra los bastiones de UNITA en Bailundo y Andulo, pero subestimaron la fuerza de los rebeldes, quienes lograron repeler la ofensiva.
Desde entonces los combates se han extendidos y UNITA ha cercado los importantes centros de Huambo, Kuito y Malanje en operaciones que reproducen virtualmente la más reciente guerra civil de 1993, luego que los rebeldes rechazaron los resultados de las elecciones de 1992.