La tenista rusa Anna Kournikova parece pasarse el día defendiéndose apasionadamente de los que dudan de su talento deportivo. Incluso ha tenido que convencer a su propio entrenador, Harold Solomon: "Harold me ha dicho un millón de veces "quiero estar seguro de tu compromiso con el juego"", como dijo la bella tenista a Reuters en una entrevista exclusiva.
"Le contesté "?Pór qué iba a perder su tiempo y su tiempo haciendo todo lo que estamos haciendo si no fuera así?"", dijo.
Conforme la tenista de 21 años sigue esperando ganar su primer título de individuales, se le sigue recordando este aspecto constantemente. Su fama, su riqueza que se estima en 75 millones de dólares y sus actividades comerciales fuera de las canchas son algo visto por muchos como algo incompatible con ser una atleta de éxito.
Kournikova quiere probar que se equivocan sus críticos, aún a pesar de que ha pasado del puesto ocho del ránking mundial a finales del 2000 al 54 en la actualidad. "La verdad es que podría pasarme en la playa en vez de todo el trabajo que hago", señala.
"Podría estar en mi bonita casa, poniéndome morena y divirtiéndome en vez de estar haciendo perder el tiempo a alguien", agregó. "Pero hay muchas cosas que todavía quiero alcanzar en el tenis", señaló. Sus planteamientos no fueron escuchados en Wimbledon el pasado mes.
Su agencia, Octagon, la convenció el año pasado que si mejoraban sus relaciones con los periodistas mejoraría su actuación en las canchas, pero todo eso se vino abajo con las asperezas registradas entre ella y los medios informativos en Londres.
Tras perder en la primera ronda, una enfadada Kournikova abandonó una entrevista en la BBC television cuando un periodista le preguntó si estaba pensando en jugar en torneos de menor importancia para recuperar así la confianza en su juego. ganar a la titular del