En la que podría ser su última temporada con los Mets de Nueva York, José Reyes quiere enfatizar algo: por primera vez en dos años está sano.
“Hace tiempo que no me sentía tan bien antes de un 'spring training'”, afirmó Reyes el jueves. “Me siento al 100 por ciento”. Las lesiones han sido la cruz del torpedero dominicano durante las últimas dos campañas, desdibujando sus números ofensivos.
Afectado por problemas en la corva de la pierna derecha, apenas jugó en 36 partidos en 2009.
Su preparación para 2010 se vio entorpecida por un diagnóstico de hiperactividad en la tiroide, perdiéndose casi toda la pretemporada. Al volver, vio acción en 133 juegos y puso promedio de .282 con 30 bases robadas, 10 triples y 11 jonrones.
Fue una producción decorosa, pero lejos del Reyes que entre 2005-07 no falló en robarse por lo menos 60 bases.
Los Mets abren su pretemporada en el sur de la Florida en menos de un mes, y el futuro del dominicano con la franquicia estará bajo la lupa.